Avancemos sin Dejar a Nadie Atrás
Nuestra Indiferencia los Condena al Olvido
Te presentamos la Campaña que vamos a trabajar a lo largo de este 2022. Queremos combatir la indiferencia, normalización de la pobreza y la desigualdad, una realidad que viven millones de personas en el mundo y que cada día se está volviendo más invisible. ¿Nos ayudas?

La pandemia del coronavirus ha golpeado de lleno nuestro mundo cambiando las coordenadas de la realidad tal como la conocíamos. Es necesario conocer y encontrarnos con esa nueva realidad, porque es la primera condición para transformarla, pero hemos de hacerlo, desde el lugar de los últimos, los excluidos, ponernos en la piel de los más vulnerables del planeta. Y desde esta óptica, esta nueva realidad nos lleva a observar un mundo marcado por una profundización de la desigualdad que está empeorando las condiciones de vida de las poblaciones y de manera muy especial el derecho a la alimentación.
Por este motivo, vamos a seguir incidiendo en la relación que existe entre desigualdad y hambre, dos caras de una misma moneda, y hacer un llamamiento para concienciar a la sociedad de que la desigualdad está alimentando el mayor drama del mundo: el hambre.
 
La desigualdad sea cual sea la forma que adopte
constituye un atentado contra la dignidad humana
 
La pandemia ha agravado la desigualdad y el número de personas con hambre aguda se duplicará. Pero por desgracia estas cifras esconden rostros de seres humanos que no tenemos tiempo ni de mirar, ni de tener presentes. Vivimos en un mundo marcado por el egoísmo, el individualismo, donde la desigualdad, el hambre y la injusticia se ceban cada vez más con los más olvidados, pero mientras no nos afecte a nosotros preferimos mirar para otro lado, “lejos de la vista, lejos del corazón”.
 
No podemos seguir ignorando la dura realidad que viven millones de personas en el mundo que, cada día, se están volviendo más invisibles y más olvidados a causa de nuestra indiferencia. No querer ver desigualdad hará invisibles a los más pobres del planeta.
 
 
Que la pobreza y el hambre no sean invisibles depende de ti
 
Con el lema “Nuestra indiferencia los condena al olvido” queremos alzar la voz ante la creciente indiferencia que se está instaurando en nuestro mundo, pues constituye uno de los mayores desafíos de nuestra Institución y queremos denunciarlo en esta Campaña. Poner en el centro la cultura de la solidaridad frente a la cultura de la indiferencia, porque, si no reaccionamos, sin nuestra mirada, atención y apoyo, los más pobres del planeta serán olvidados y se harán invisibles.
 
En esta campaña 63 de Manos Unidas queremos poner de relieve que reducir el hambre y la desigualdad es una responsabilidad compartida que requiere un cambio transformador, despertar conciencias anestesiadas y superar la indiferencia para que nadie se quede atrás. Porque no es posible construir un mundo diferente con gente indiferente. Depende de todos y cada uno de nosotros terminar con esta lacra y, juntos, podemos conseguirlo.
 
¡Gracias por creer en nosotros y en nuestro trabajo!
Con una mirada más humana sobre la pobreza, estamos cambiando vidas. Avancemos sin dejar a nadie atrás.